ESCUCHA LA MEDITACIÓN

SI EL OJO ESTÁ SANO TODO ESTÁ ILUMINADO

Jesús nos recuerda que lo que entra por nuestros ojos termina iluminando y oscureciendo nuestro corazón. En un mundo lleno de imágenes, pantallas y distracciones , la pureza de la mirada no consiste sólo en evitar el mal, sino en aprender a contemplar el bien, descubrir la presencia de Dios y mirar a los demás con amor y dignidad. ¿Qué está alimentando hoy tu mirada? Porque donde ponemos nuestros ojos, ahí comienza a caminar nuestra alma. Pidamos al Señor un corazón puro y una mirada limpia que nos permita ver su luz en todas las cosas.

“La lámpara del cuerpo es el ojo, si tu ojo está sano todo tu cuerpo estará iluminado”

nos dice Jesús en el evangelio que la Iglesia nos propone el día de hoy.

Señor Jesús hoy quiero detenerme en estas palabras tuyas que parecen sencillas pero que esconden una enorme profundidad lo primero es que Tú no dices que la lámpara del cuerpo será la inteligencia, no dices que será el corazón, no dices que serán las manos; dices que la lámpara del cuerpo es el ojo porque los dos ojos son la puerta por donde entra la luz o entra la oscuridad y todo comienza por la mirada.

Dime qué miras y te diré hacia dónde camina tu alma y es que vivimos en una cultura que está saturada de imágenes, nunca antes el ser humano ha visto tanto pantallas, vídeos, publicidades, redes sociales, noticias, entretenimiento, magos e ilusionistas.

LO QUE MIRAMOS TERMINA MODELANDO NUESTRA VIDA

Es increíble nuestros ojos están constantemente recibiendo información, pero Jesús nos advierte que la cuestión no es cuánto vemos sino cómo miramos, porque la mirada no es un acto neutro, lo que miramos termina modelando lo que pensamos, lo que pensamos termina modelando lo que deseamos y lo que deseamos termina modelando nuestra vida.

Por eso Jesús afirma que si el ojo está sano, todo el cuerpo está iluminado.

LA LUZ O LA OSCURIDAD ENTRAN PRIMERO POR LA MIRADA

La luz o la oscuridad entran primero por la mirada.

Por eso hay una mirada dispersa que oscurece el corazón y una mirada limpia que le ayuda a estar más encendido.

Una mirada digamos dispersa es la parecida a una mariposa, que va de flor en flor incapaz de detenerse verdaderamente en nada; esa mirada vive buscando estímulos nuevos, emociones nuevas, curiosidades nuevas, algo que le haga reír o distraerse.

Oye y no has pensado que es muchas veces esto lo que nos sucede por ejemplo, cuando cogemos el teléfono para mirar algo concreto y cinco minutos después estamos viendo algo completamente distinto. Saltamos de imagen a imagen, de video en video, de noticia en noticia y terminamos sin saber siquiera qué estábamos buscando.

El inicio nuestros ojos se llenan de cosas pero el corazón queda vacío esa dispersión termina creando una inquietud interior aquí aparece una primera pregunta para que nos hagamos en nuestra oración mi mirada me está acercando a Dios o me está dispersando el señor Jesús te pedimos que nos ayudes a quitar esa dispersión a no querer saberlo todo no el famoso: “fomo”: fear of missing something, algo que se nos pierda.

Que no lleguemos, que no nos enteremos, pues no.

Que estemos con la mirada realmente en lo importante porque la pureza comienza en los ojos.

PUREZA

A veces cuando escuchamos la palabra pureza muchas veces pensamos únicamente en la sexualidad, pero el evangelio en realidad va mucho más allá, la pureza es la capacidad de mirar las cosas como Dios las mira.

Es tener una mirada limpia, una mirada libre, una mirada que no utiliza, que no posee, que no consume, al contrario, que contempla.

La persona casta tiene una mirada agradecida, no posesiva, deja ser al otro, no lo convierte en algo suyo, solo para mí, ay gracias no o o algo que no puede compartir al contrario.

DESCUBRIR LA PRESENCIA DE DIOS

Esto significa que la pureza de los ojos no consiste solamente en evitar imágenes malas, consiste en aprender a ver bien, a mirar correctamente, a reconocer la dignidad de las personas, a descubrir la presencia de Dios en la realidad.

Por eso el problema no es solo mirar el mal, es dejar de ver el bien.

Quizás aquí alguno de los aspectos más profundos de este evangelio, que muchas personas piensan que la pureza consiste únicamente en no mirar ciertas cosas, que es importante, de acuerdo, pero Jesús no se limita a eso, Él quiere mucho más, quiere que nuestros ojos aprendan a descubrir la belleza auténtica, porque el corazón humano está hecho para la contemplación, está hecho para admirar, está hecho para reconocer la presencia de Dios.

Por eso la castidad es algo más que decir, no es una afirmación gozosa del amor.

Me contaba una persona, en mis años de estudio en Roma que cuando salía a la calle se encontraba normalmente con algunas chicas que eran muy guapas, muy guapas y que él había aprendido siempre a que cuando veía una una chica especialmente guapa daba gracias a Dios. Gracias Señor por tus criaturas, gracias Señor por tus pero luego no se permitía el mismo tener una segunda mirada o ver si le estaba viendo a ella también y ta esta persona de la que hablo vivía el celibato apostólico pero no no es que

 

 

 


Citas Utilizadas

2 Reyes 11, 1-4. 9-18.20

Salmo 131

Mateo 6, 19-23

Reflexiones

Señor dame una mirada limpia capaz de descubrirte en todas las cosas, enséñame a mirar con tus ojos a los demás.

Predicado por:

P. Juan Carlos

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE LA MEDITACIÓN?

Déjanos un comentario!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


COMENTARIOS

Regresar al Blog
Únete
¿Quiéres Ayudar?¿Quiéres Ayudar?