ESCUCHA LA MEDITACIÓN

ENCERRONA

Corremos al riesgo de hacer de las cosas o de las personas dioses. Incluso de nosotros mismos. Es la encerrona que nos plantea el mundo. Dale a Dios su lugar y a ti el tuyo.

Hoy tenemos una encerrona. O sea, una trampa, emboscada o engaño que se le prepara a una persona para obligarla a hacer algo en contra de su voluntad.

Fariseos y herodianos se ponen de acuerdo, cuando normalmente eran enemigos acérrimos. Los fariseos eran prácticamente los más ortodoxos en la práctica de la ley judía.

Por otro lado, los herodianos eran colaboracionistas con Roma. Que estén los dos bandos juntos no es casualidad. La encerrona se ha pensado bien. Van a plantear una pregunta que no deje lugar a escape. Quieren obligar a Jesús a dar una respuesta polémica ya sea por apoyar la ley judía o por apoyar el dominio romano.

Además, la pregunta es de probada eficacia. “Unos veinte años antes se había planteado esta misma pregunta a Judas el Galileo, un famoso guerrillero zelote, y su respuesta había sido tajante: «Vale más obedecer a Dios que a los hombres». De esta respuesta había nacido la revolución que le llevó a la muerte” (Vida y misterio de Jesús de Nazaret II, El mensaje, José Luis Martín Descalzo).

Todo previsto, todo calculado…

Ahí va la pregunta:

“Maestro, ¿es lícito pagar tributo al César o no?”

(cfr. Mc 12, 14).

Si contesta que es lícito pagar el tributo, la gente que le sigue le va a odiar, van a decir que es un colaboracionista y un cobarde. Pero si dice que no hay que pagarlo, los mismos herodianos lo van a llevar ante Pilato para que le castigue por ese acto de rebeldía.

LA RESPUESTA DE JESÚS

hombres

“Pero él, advirtiendo su hipocresía, les dijo: –¿Por qué me tientan? Tráiganme un denario para que lo vea. Ellos se lo trajeron. Y les dijo: –¿De quién es esta imagen y esta inscripción? –Del César –le contestaron ellos. Jesús les dijo: –Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”

(cfr. Mc 12,15-17).

Como comenta uno: “Desconcertó, maravilló a quienes la oyeron por primera vez. Casi con certeza no la entendieron. De haberlo hecho se habrían dado cuenta que era una respuesta mucho más comprometedora que un «sí» o un «no».

Con el «sí» hubiera disgustado a los judíos, con el «no» a los romanos. Con su respuesta tenía que haber enfurecido a los dos. Porque su frase iba contra los judíos para quienes Dios es el César, y contra los romanos para quienes el César es Dios. Aquéllos regulaban la política con la religión, éstos regulaban la religión con la política. Jesús quemaba la tierra bajo las plantas de todos. (…)

Pero, además “comprenderemos la importancia del momento si nos situamos en la realidad de la escena. La moneda que Jesús tenía un significado terrible: era sagrada para los romanos, era blasfema para los judíos, que procuraban no tocarla siquiera.

Para los romanos era sacrílego no respetarla —y muchos habían muerto por ello—. Para los judíos era sacrílego incluso tocarla. Sobre una cara de la moneda figuraba la figura de Tiberio rodeado de una corona de laurel, símbolo de la divinidad. Al reverso aparecía Livia, viuda de Augusto y madre del emperador, sentada sobre el trono divino y sosteniendo el cetro divino.

 La inscripción en su texto latino decía: «Tiberio César, hijo augusto del divino Augusto, Pontífice Máximo». Su texto griego era aún más explícito: «Emperador Tiberio, hijo adorable del Dios adorable».

 DEN A DIOS LO QUE ES DE DIOS…

 Su respuesta: Den a Dios lo que es de Dios, se refiere al primer mandamientosólo a Dios adorarás— que es violado abiertamente por aquella inscripción. Jesús no se opone a que se pague el tributo; eso le parece un problema sin importancia, frente a la ofensa a Dios que se hace con aquella moneda” (cfr. Ídem.).

Vamos ahora a lo que nos dice la respuesta a ti y a mi…

Todos los hombres necesitamos adorar a alguien o algo. Está inscrito en nuestra naturaleza de criaturas: no nos hemos dado el ser, la existencia, a nosotros mismos. Por eso dice tan sabiamente el Catecismo de la Iglesia: «La adoración del Dios único libera al hombre del repliegue sobre sí mismo, de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo» [Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2097].

 Necesitamos adorar. Estamos hechos así. El hombre siempre tiene que adorar a alguien o algo. Si no adoramos a Dios, acabaremos adorando el dinero, el placer, el prestigio, la fama, el yo, o a otra persona, con un fanatismo irracional.

 La adoración a Dios es como la piedra clave que sustenta todo el arco de nuestros amores. Si la quitamos, o si no la ponemos, todo el arco se derrumba. Con ella en su sitio, el arco se aguanta. Qué razón tenía aquel párroco italiano que decía a Matteo Renzi, el que fuera Primer Ministro italiano con 39 años, de 2014 a 2016: «Matteo, recuerda que existe Dios, y no eres tú, así que relájate» [Entrevista en XLSemanal, 29-VI-2014]” (Sin miedo, José Brage).

O sea, no eres Dios. Ninguna cosa alrededor tuyo lo es. Dios es Alguien. Y sólo Él puede saciar esa ansia que llevas en el corazón. Estamos hechos por Él y para Él.

¡SOLO DIOS ES DIOS!

Benedicto, silencio

Pero corremos el riesgo de creernos dioses o de ser idólatras. Porque al final nos arrodillamos ante algo o ante nosotros mismos.

Por ahí vamos soberbios creyéndonos dioses. Todo para mí, todo a mi gusto, todo como digo yo, todo a mi servicio. Solo falta que nos echen incienso y nos rindan culto.

Es más, queremos ser el dios de Dios. Porque Dios me tiene que hacer caso, porque tiene que responder a mis peticiones, porque tiene que ganar mi equipo de futbol, porque me tiene que querer esa persona, porque me tiene que quitar la enfermedad, porque el mundo tiene que cuadrar según mis esquemas, porque, porque, porque…

¡Ya basta! ¡No eres Dios!

Solo Dios es Dios. Solo Él merece adoración. Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto. A veces se dice de una persona que es «adorable» para indicar que no solo es encantadora, sino que suscita esos sentimientos de amor intenso por ella. Por ejemplo, un bebé risueño.

 Pues bien: adorable, en sentido estricto, solo es Dios. El evangelio está lleno de personajes que se postran y adoran a Jesús: Los Reyes Magos que, según nos dice Mateo, entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron (Mt 2, 11); los pastores, los discípulos, un personaje importante que acude en búsqueda de favores, el joven rico, etc.

 Más aún, en el momento final de la Ascensión de Jesús a los Cielos, que se aleja bendiciendo a los discípulos, estos se postran y le adoran (cfr. Lc 24, 52)” (Ídem.).

Dale a Dios lo que es de Dios, o sea: su lugar como Dios. Y date a ti mismo (César de tu vida) tu lugar: el de un hijo de Dios, que confía en su Padre, que le quiere, que le adora…

Si no lo hacemos nos hemos dejado vencer por la encerrona que nos plantea el mundo: la de hacer un dios de algo o alguien, o hacer un dios de ti mismo. ¡Pues no!

Yo no soy dios ni tengo otros dioses, ¡tengo a Dios por Padre!  Si los demás no entienden, peor por ellos… No se trata de quedar bien con nadie sino de vivir como quién eres. Y Señor yo quiero vivir como quien soy, como Tú me lo muestras también con esta respuesta.

Acudimos a santa María hija de Dios Padre, madre de Dios Hijo, esposa de Dios Espíritu Santo. Ella sí que se entera.


Citas Utilizadas

2 Pe 3, 12-15ª. 17-18

Sal 89

Mc 12, 13-17

Vida y misterio de Jesús de Nazaret II, El mensaje, José Luis Martín Descalzo

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2097  

Sin miedo, José Brage

Reflexiones

Señor, te pedimos nos ayudes a que siempre te demos tu lugar como Dios y que podamos vivir como quien somos.

Predicado por:

P. FEDERICO

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE LA MEDITACIÓN?

Déjanos un comentario!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


COMENTARIOS

Regresar al Blog
Únete
¿Quiéres Ayudar?¿Quiéres Ayudar?