Hace poco escuché una canción por primera vez, que se llama: “René” el autor es Residente y es muy bonita que habla de su vida; un tanto autobiográfica, en la cual él, cansado un poco de su vida, del estrés, de cosas que pues que le va quitando naturalidad, como que mira al pasado, cuando todo era más sencillo y anhela su infancia.
RENÉ
Dice:
“Quiero que no me importen las giras, los discos, los grammys y que Calle Once, quiero volver a ver el cometa Halley con mami,
Quiero volver cuando mis ventanas eran de sol y me despertaba el calor, cuando me llamaban para jugar, a cuando rapeaba sin cobrar, quiero sacar las cartas de pelota del envase, volver a robarme segunda base, en verano, en navidades limpiar la casa con mis hermanos escuchando a Rubén Blades,
Quiero volver ir al cine en la semana y llegar a la escuela de arte en la mañana, quiero quedarme ahí, no quiero salir de ahí, quiero volver a cuando no me dejaban entrar porque me vestía mal, quiero volver a sentir cuando no tenía que fingir, yo quiero volver a ser yo».
Es una canción como te decía muy bonita, llena de recuerdos y de momentos que tocan el alma, porque recuerda a su mamá, a sus hermanos, a sus amigos, experiencias y juegos de niños que todos hemos tenido y que nos da mucha alegría recordarlo .
Y luego viene la vida que nos golpea un poquito y a veces tenemos que fingir, a veces tenemos que quedar bien, a veces tenemos que hacer cosas que no nos gustan mucho y como que nos vamos alineando y dejamos de ser nosotros mismos.
Él dice al final quiero volver a ser yo, como si yo estuviera en el pasado, que es una cosa que también pues me hizo pensar.
Hoy le vemos en la primera lectura de la misa, que el yo no está en el pasado sino en el futuro, el yo completo, el yo pleno, el yo total.
Hermanos hay algunos que preguntan ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener? pregunta san Pablo en la primera lectura, que es de la carta los Corintios.
VAMOS A RESUCITAR
Vamos a resucitar es una verdad de fe, Jesús resucitó, es el fundamento de nuestra resurrección y en esa resurrección donde tendremos nuestro cuerpo, nuestro cuerpo glorioso, un cuerpo que Dios nos va a dar, nuestra alma se va a unir a nuestro cuerpo, pero ya va a ser un cuerpo distinto, un cuerpo en el que habrá toda plenitud.
Donde seremos nosotros ya plenamente, el yo auténtico no está en el pasado, la infancia cuando todo era sencillo, sino en el futuro.
JESÚS TE PROYECTA AL HORIZONTE, NUNCA AL MUSEO

“Jesús te proyecta al horizonte nunca al museo»; una frase del Papa Francisco.
Vamos hacia adelante, nuestra fe nos produce una gran esperanza, que nos ayuda a estar siempre alegres, sin melancolía, y a afirmar de que todo tiempo pasado fue mejor, porque sabemos también que hay experiencias de nuestra vida que valen la pena.
Hace poco leí en un libro, que el conde platicaba de que en su infancia pasó mucho tiempo en un lugar donde había muchas manzanas de todo tipo de colores, sabores y tamaños. Y ¿Probaste todas las manzanas? si las probé todas, bueno no todas, dice porque había la leyenda que había una un árbol dentro del bosque que producía manzanas negras y él nunca probó esas manzanas negras, pero si probase esa manzana negra tenías la oportunidad de volver a empezar.
LA VIDA ESTÁ LLENA DE COSAS BUENAS
Y le pregunta su interlocutor: ¿Volverías a empezar? si tuvieras esa manzana negra, ¿te la comerías? y rápidamente dice: no, porque mi vida está llena de experiencias hermosas.
Recuerda su infancia, recuerda su hermana, recuerda sus amigos y no.
Pues efectivamente, nuestra vida tiene sus pruebas, sus dificultades, pues también está llena de cosas buenas, las experiencias que nos enseñan lo que es el amor.
En la canción que te comentaba de este autor recuerda a sus amigos, a su mamá, el sacrificio que hizo su mamá por él y sus hermanos, recuerda también momentos hermosos, por ejemplo, cuando fueron a ver, lo leíamos, el cometa Halley.
LA VIDA ES HERMOSA

Hay cosas hermosas en la vida; la música, el arte, en general, los deportes, el trabajo mismo, la satisfacción de trabajar, de aportar a la sociedad, todo eso son cosas hermosas que en nuestra vida vale la pena tener presente y que no vamos a dejar atrás con la muerte.
Porque precisamente en nuestra resurrección, reincorporaremos todas esas cosas buenas, no se perderán.
Hermanos hay algunos hermanos que preguntan: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener? es que no se han puesto a pensar que el grano que se siembra tiene que morir, para que nazca la planta, lo que se siembra no es la planta que va a brotar sino solamente la semilla, por ejemplo, de trigo o de cualquier otra cosa.
Y continúa San Pablo, la explicación pero aquí ya nos da una gran luz y aquí está vida pues es la semilla, apenas la semilla y en la vida futura será el árbol, ya, que diferente es la semilla del árbol, pero la semilla estará ya todo el árbol.
Igual nuestro cuerpo glorioso será un cuerpo que misteriosamente, ahora no lo podemos saber, pero incorporará toda nuestra vida presente.
GUARDINI
Hay un autor teólogo, filósofo, Romano Guardini, que explica esto o intenta explicarlo un poco y leo unos párrafos:
“El cuerpo no es solo una forma espacial que está ahí parada, sino que también tiene historia, en su camino desde el nacimiento hasta la desintegración final, pasa por un inconcebible número de formas, ¿Cuál de ellas es la suya auténtica? la del niño, la del hombre maduro, o la del anciano”.
Algunas veces escuché alguna afirmación que decía que vamos a resucitar con años treinta y tres años, ¿Por qué con 33 años? porque es la edad de Jesús y la edad perfecta.
Pues aquí dice este autor que no, que todas las formas de nuestra vida son esenciales.
FORMA AUTÉNTICA
¿Cuál debe ser la auténtica? la del niño, la del hombre la maduro o la del anciano.
La respuesta solo puede decir que cada una de ellas es esencial, porque cada fase concreta no existe únicamente para que exista la siguiente, lo que significaría que todas juntas existen para que aparezca la última, es decir, la muerte.
Sino que el hombre es cada una de ellas y cada una es imprescindible en la totalidad de su vida, así el cuerpo del hombre es una realidad un infinito número de formas, todas las cuales tienen que estar contenidas en el cuerpo resucitado.
Ese cuerpo tiene que tener una dimensión nueva, la del tiempo, pero la del tiempo ha subido en la externidad, de forma que en su presencialidad se halla a la vez su historia y en su presente toda la sucesión ininterrumpida.
Y continúa explicando otros aspectos que hablan también del cuerpo, por ejemplo, las dimensiones de la ropa, las herramientas que utilizábamos, el jardín que tanto queríamos, todas esas cosas que también son corporales y que de alguna manera pertenecen a nuestro cuerpo, pues todo eso estará de algún modo presente.
DIOS NOS VA A SORPRENDER

No sabemos cómo, pero así como la semilla es distinta del árbol, aunque está contenida ahí, pues también en su cuerpo glorioso el Señor que es Dios nos va a sorprender.
Jesús nos vas a sorprender realmente, porque al morir nos encontramos contigo, te veremos ya con nuestra alma purificada, esperemos ya saltarnos el purgatorio y al final de los tiempos recuperaremos nuestro cuerpo y en ese cuerpo se expresarán también pues toda nuestra relación contigo.
O sea es que es una gran belleza y que también los demás santos podrán contemplar. Le pedimos a Nuestra Madre para que nos ayude, Madre de la Esperanza, así también el Papa Francisco quiso añadir esa letanía, Madre de la Esperanza, ayúdanos a creer estas cosas, a darnos cuenta de que de que son las verdades maravillosas y que nos ayuden a estar también más alegres cada día con mucha esperanza.


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