ESCUCHA LA MEDITACIÓN

QUE TU SÍ SEA SÍ

Tienes entre dos caminos: El del mínimo: cumplir lo justo y sobrevivir espiritualmente. El de la santidad: dejar que Cristo transforme tu corazón.
La santidad no es una vida pequeña. Es una vida coherente, libre, luminosa.

Nos trasladamos con la imaginación al mar de Galilea, cerca de Cafarnaúm.  Vamos en busca de Jesús. Subimos una colina y nos acomodamos en el pasto, la vista es muy bonita.

Tenemos debajo el mar, que es más bien como un lago, el de Genesaret, Jesús está sentado, no está gritando, no está discutiendo con nadie, está enseñando.

Y tú y yo nos sentamos tan cerca de Él que lo podemos escuchar muy bien y lo primero que nos dice, es algo que hoy es difícil entender:

 

“No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud.”     (Mt 5, 17)

 

Los 10 mandamientos son la base como la cimentación del edificio de la santidad, unas reglas bien claras, pero finalmente lo mínimo.

Y Jesús es la plenitud de la revelación y nos viene a plantear algo mucho mayor, una ley de “máximos”: la santidad.

LA SANTIDAD TIENE REGLAS

Pero la santidad también tiene reglas. Jesús no viene a romper las reglas, viene a revelar el corazón de las reglas.

Porque las normas cuando no se entienden parecen cadenas, pero cuando se entienden son como los barandales de un puente colgante.

Nadie se enoja porque haya barandales, al contrario, son una ayuda que nos permiten cruzar a gusto sin caer.

El problema no es la ley, el problema no son las reglas, el problema es un corazón que busca el mínimo indispensable. Y Jesús no habla del mínimo, habla del máximo.

verdaderamente libres, que tu si

Escuchamos hoy el Evangelio que dice:

 

«Han oído ustedes que se dijo: No matarás. Pero yo les digo: todo el que se enoje con su hermano, será también llevado ante el tribunal.”

(Mt 5, 21)

 

Quizá tú eres de los que no suele tener el problema de matar físicamente a alguien, pero todos conocemos otra forma de matar: un comentario, una burla, un desprecio…

Un niño en un colegio empezó a quedarse callado. Siempre había sido alegre, participativo, de repente: “silencio”.

Resulta que en un grupo privado le habían puesto un apodo humillante, cada día un meme nuevo sobre él. Nada violento. Solo “humor”, pero algo murió dentro.

Y Jesús dice, «El que se enoje con su hermano”, porque antes de matar con las manos, se mata con la lengua. ¡Antes de matar con la lengua, se mata con el corazón!

 QUE EL MAL NO LLEGUE A CRECER

La ira sostenida es un incendio interior. Y el problema del incendio es que primero quema la casa del que lo enciende.

Pues vamos a revisar: ¿cuántas veces has rehecho una discusión en tu cabeza durante horas? Cuántas veces has pensado: «Cuando lo vea, le voy a decir…

Jesús va al origen:» No quiere que el mal llegue a crecer”. Fíjate en algo que rompe otra vez nuestros esquemas, dice:

«Si vas a presentar tu ofrenda y recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti.” 

(Mt 5, 23)

 

No dice: “si tú tienes algo contra él”, dice: “si él tiene algo contra ti.» Es decir, incluso si no te sientes culpable, eso es madurez espiritual. Ve y da el primer paso, aunque no sea tu culpa oficial.

Dos amigos se hicieron la ley del hielo. Dejaron de hablarse por una tontería. Pasaron meses, orgullo contra orgullo, uno decidió escribir y puso: «No sé bien qué pasó, pero no quiero perder tu amistad.»

Bueno, ese mensaje debió haber sido precedido de cien misas rezadas, con resentimiento.

Porque Jesús no está relativizando el culto, sino lo está ordenando: Primero perdona y después ofrece.

Bien, nos puede servir para pensar: ¿Hay alguien a quien le necesitas escribir hoy? El Señor en el Evangelio sigue hablando de la pureza del corazón. Entra un tema que es un terreno incómodo.

APRENDER A MIRAR CON RESPETO

Dice: “el que mira deseando”. ¿Por qué te digo que es incómodo? Pues porque vivimos en una generación saturada de imágenes.

Porque nunca en la historia ha sido tan fácil mirar sin amar, deslizar, ampliar, comparar, compartir, escandalizar.

Pero Jesús no habla solo de sexualidad, habla de posición. Adulterio en el fondo es apropiarte de alguien que no es tuyo.

Y eso puede ocurrir también emocionalmente. Usar a alguien para sentirte menos solo. Coquetear sin intención real. Mantener conversaciones ambiguas solo para alimentar el ego.

Un joven me dijo una vez: «No hago nada grave, son solo mensajes.» Y le pregunté: ¿Si tu futura esposa leyera esos mensajes, estaría tranquila?  Se quedó en silencio.

Jesús no prohíbe la atracción, la purifica. La pureza no es negar que algo es hermoso, es aprender a mirarlo con respeto.

En este mundo donde creen que lo libre es: “si lo deseas, hazlo”. Jesús nos dice: «Si lo deseas, pregúntate qué estás construyendo en tu corazón”. Porque el corazón se entrena.

Si te acostumbras a mirar personas como objetos, te costará el amor verdadero. Y por eso Jesús usa una exageración fuerte:

 

“Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti.”

(Mt 5, 29)

NO JUGAR CON FUEGO

Obviamente no es literal, sino que es urgente. Es como si dijera: «No juegues con fuego, no juegues con lo que sabes que te puede arrastrar”.

Si sabes que cierta cuenta de Instagram te lleva siempre al mismo sitio, déjala. Si sabes que cierta serie te mete en un mundo donde luego no puedes controlar, cambia.

Si sabes que cuando estás solo con el celular a ciertas horas caes siempre, pues reorganiza tu vida.

¡La santidad no es pasividad, es decisión! Y sobre el matrimonio, Jesús habla del repudio en una cultura donde el hombre podía despedir a su mujer casi por cualquier cosa.

No me gustas hoy, pues aquí tienes el papel. Y Jesús responde: ¡nunca más! ¿Y por qué así de radical? Porque está defendiendo algo enorme y eterno, la dignidad del vínculo conyugal, del vínculo matrimonial.

Hoy nadie firma libros de repudio, pero vivimos en la cultura del descarte. Si una amistad se complica, desaparezco. Si una relación exige sacrificio, me voy. Si algo cuesta, cambio.

Jesús no está hablando solo a casados, está sembrando un modo de ver la vida. Es una cosmovisión. ¡El matrimonio y la familia son alianza!

MIL DECISIONES INVISIBLES

La fidelidad empieza cuando eres fiel, desde pequeño y en lo pequeño. Cuando cumples una promesa, aunque ya no tengas ganas, cuando no hablas mal de alguien con quien estás enojado.

Cuando no coqueteas con lo que sabes que no debes. Un matrimonio fuerte, una familia fuerte, no nace el día de la boda, nace mucho antes, en mil decisiones invisibles.

Así que ya sabes: ¡ahora comienzo, nunca es tarde! Lo que eres hoy, prepara el tipo de persona que serás mañana.

Y en la versión extendida del Evangelio dice Jesús:

 

“Que su modo de hablar sea: “sí, sí”; “no, no”.”

(Mt 5, 23)

 

Bueno, y es un punto pequeño pero explosivo. Jesús habla de juramentos en aquella época que la gente juraba por todo, por el cielo, por la tierra, por Jerusalén.  ¿Por qué tanto juramento? Porque la palabra había perdido peso. Cuando la palabra vale poco, necesitas adornarla quizá con groserías o quizá con juramentos.

¡Te lo juro por mi vida! ¡Te prometo de verdad! Jesús dice: No hace falta. No hace falta que le tengas que añadir tanto.

No hace falta esa esa manera grosera de hablar, ¿es que tu palabra sola no basta? que tú sí sea sí, que fueras conocido como alguien que cumple siempre lo que dice.

rezar, aprovechar el tiempo, que tu si

Cuando dice voy es que vas, cuando dice no es que no. ¡Acostúmbrate a decir que no, -decía san Josemaría-, eso te da una autoridad enorme!

LA MENTIRA COMPLICA LA VIDA

Un joven decidió algo sencillo. No mentir nunca, ni siquiera permitirse la restricción en tal, ni en detalles pequeños, ni en excusas falsas, ni en: “es que no pude”, cuando en realidad había sido que no había querido.

Los primeros meses le fueron fatal. Perdió alguna ventaja social, pero ganó algo: mucha paz. La mentira complica la vida. En cambio, decir siempre la verdad la simplifica.

Pues Jesús no quiere gente impresionante, quiere gente íntegra. Y ahí está la clave de todo.

Los fariseos cumplían externamente, Jesús quiere transformar nuestro interior.  Podrías no matar nunca, no cometer adulterio, no mentir y, aun así, tener un corazón frío.

Porque el Cielo no es un código penal. El Cielo al que el Señor nos está llamando es una revolución y es una cosmovisión de la vida.

No se trata de preguntar: ¿hasta dónde puedo llegar sin pecar? Sino hasta dónde puedo amar.

VOCACIÓN SÓLIDA

Un joven puede decir, es que no he hecho nada grave. Pero la pregunta es otra: ¿Estoy creciendo en el amor? ¿Soy más paciente que hace un año? ¿Perdono más rápido? ¿Miro con más pureza? ¿Soy más coherente?

El cristianismo no es evitar el mal, es aprender a amar bien. Jesús no quita, lleva a plenitud.

La ira transformada se convierte en justicia. El deseo purificado se convierte en amor verdadero.

La palabra fiel se convierte en confianza. La fidelidad pequeña se convierte en vocación sólida. Nada se pierde, todo se ordena en mi interior cuando te alabo.

Pues vamos a terminar haciéndonos algunas preguntas: ¿Hay alguien a quien debo reconciliarme? ¿Qué mirada necesito purificar? ¿Qué hábito debo cortar radicalmente?

¿Dónde mi palabra no es totalmente verdadera? ¿Estoy buscando el mínimo o la plenitud?

Jesús no está endureciendo la ley, está ensanchando el corazón, no está diciendo: “sean perfectos para que los quieran”, nos está diciendo: «Te quiero tanto que no quiero que vivas a medias.»

Así que puedes elegir dos caminos: El del mínimo, cumplir lo justo y sobrevivir espiritualmente; o el de la santidad, dejar que Cristo transforme tu corazón.

La santidad no es una vida pequeña, es una vida coherente, libre, luminosa.

Señor, no quiero quedarme en lo exterior. Entra en mi corazón, arranca lo que no es amor. Haz que mi sí sea sí y ayúdeme a desear la santidad.

¡Madre mía, intercede por mí!


Citas Utilizadas

Eclo 15, 16-21

Sal 118

1 Co 2, 6-10;/ Mt 5, 17-37

Reflexiones

¡Ayúdanos Señor a desear la santidad, entra en mi corazón y ayudame a siempre amar!

Predicado por:

P. Josemaría

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE LA MEDITACIÓN?

Déjanos un comentario!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


COMENTARIOS

Regresar al Blog
Únete
¿Quiéres Ayudar?¿Quiéres Ayudar?