< Regresar a Blog

Ecuatoriana, esposa y madre de tres. Abogada. Especialista en negociaciones comerciales internacionales.

2 min

La Limosna: Cuando el Amor se Hace Obra

En cada Cuaresma, la Iglesia nos recuerda tres caminos que nos conducen al corazón de Dios: la oración, el ayuno y la limosna. No son prácticas aisladas, sino una unidad profunda. Oramos para unirnos a Dios. Ayunamos para dominar nuestro ego. Y damos limosna para que el amor deje de ser discurso y se convierta en entrega.

La limosna no es una simple ayuda económica. Es una actitud del alma.

Desde el Evangelio, Jesús nos invita a vivirla con discreción y pureza de intención:
“Cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha” (cf. Evangelio de Mateo 6,3).
No se trata de reconocimiento, sino de conversión.

¿Por qué la limosna es tan importante?

Porque nos libera.

Vivimos en una cultura que nos enseña a acumular, a asegurar, a guardar “por si acaso”. Pero la limosna rompe el miedo. Nos recuerda que todo lo que tenemos es don. Que no somos dueños absolutos, sino administradores.

Cuando damos, reconocemos que Dios es nuestra verdadera seguridad.

La limosna también nos une a los más necesitados. Y ahí ocurre algo misterioso: no solo el pobre recibe, también nosotros recibimos. Recibimos humildad. Recibimos gratitud. Recibimos humanidad.

Ayudar a la Iglesia es sembrar en el Reino

Muchas veces pensamos que la Iglesia “debe sostenerse sola”. Pero la Iglesia somos nosotros. Cuando colaboramos con nuestras ofrendas y limosnas:

  • Se sostiene la evangelización.
  • Se mantienen templos abiertos.
  • Se financian misiones.
  • Se apoya la formación.
  • Se atiende a los más vulnerables.

Cada aporte, grande o pequeño, es una semilla. Y Dios multiplica las semillas sembradas con amor.
En los primeros tiempos, como nos cuenta el libro de los Hechos, los cristianos compartían lo que tenían y nadie pasaba necesidad (cf. Hechos de los Apóstoles 4,34). Esa es la Iglesia viva: una comunidad que cuida.

Limosna

La limosna que transforma el corazón

No se trata solo de dinero. También es limosna:

  • Dar tiempo al que está solo.
  • Escuchar al que necesita ser comprendido.
  • Perdonar.
  • Acompañar.
  • Servir sin esperar recompensa.

Pero tampoco tengamos miedo de hablar con claridad: la ayuda material es necesaria. Hay parroquias que sostienen comedores, hogares, misiones rurales, procesos de catequesis, medios de evangelización… y todo eso requiere generosidad concreta.

Cuaresma: tiempo de coherencia

sta Cuaresma puede ser diferente. Podemos preguntarnos con honestidad:

  • ¿Mi limosna me cuesta o doy de lo que me sobra?
  • ¿Estoy ayudando de manera consciente a mi parroquia?
  • ¿Estoy siendo instrumento de evangelización con mis recursos?

La viuda del Evangelio dio dos pequeñas monedas… y Jesús dijo que había dado más que todos (cf. Evangelio de Marcos 12,41-44). No por la cantidad, sino por el amor.
La limosna auténtica nace del corazón agradecido.
Y cuando el corazón agradece, no calcula… confía.

La limosna

Oración

Señor Jesús,
enséñame a dar como Tú das.
Sin ruido. Sin cálculo. Sin miedo.
Desprende mi corazón de lo que me ata
y hazme generoso con lo que has puesto en mis manos.
Que mi limosna alivie necesidades,
fortalezca tu Iglesia
y sea instrumento de evangelización.
Que esta Cuaresma no pase en vano,
sino que transforme mi manera de amar.
Amén

👉  Haz parte de esta misión hoy.

Haz tu donación aquí


Escrito por

Marjorie Chedraui de Valverde.

Ecuatoriana, esposa y madre de tres. Abogada. Especialista en negociaciones comerciales internacionales.

¿TE GUSTARÍA RECIBIR NUESTRAS MEDITACIONES?

¡Suscríbete a nuestros canales!

¿QUÉ OPINAS SOBRE EL ARTÍCULO?

Déjanos un comentario!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


COMENTARIOS

Regresar al Blog
Únete
¿Quiéres Ayudar?¿Quiéres Ayudar?